El canto del cisne

22, abril, 2010

Mi postura sobre el hiyab

Filed under: Educación,Islam — Schwan @ 1:12 pm

He empezado esta noche, desde que acabaron todos los partidos de los play-off de la NBA, a pensar cómo debía enfocar esta entrada, porque, sin querer herir sensibilidades; es un tema que se me antoja fundamental por lo visto y vivido en los países de dónde provienen estos hechos, que, en unos casos se pueden calificar como costumbre y en otros casos, es simple y llanamente una imposición.

En este caso, la verdad es que sólo encuentro razones para que aquí, en España, adoptemos la postura que, con más sentido común se ha adoptado en Francia. La diferencia es que Francia es un estado laico, lo que significa que, en el ámbito de lo público, la religión debe quedar excluida y la exhibición pública de símbolos religiosos (en escuelas, hospitales, etc.) está totalmente prohibida. Sin embargo, España es un estado aconfesional, lo que supone que el Estado no asume como propia ninguna confesión religiosa; pero no es hostil a manifestaciones religiosas, que suelen ser las de la religión mayoritaria o de mayor tradición e implantación. Lo que ocurre es que, sin cambiar la orientación del estado, si sale adelante el nuevo anteproyecto de Ley de Libertad Religiosa propuesto por el PSOE, en España no existirán ni crucifijos ni ningún otro símbolo religioso en los espacios públicos, pero, sin embargo, sí que se permitirá el uso del hiyab. Lo que no deja de ser una curiosa contradicción.

Este tema ha vuelto a la actualidad hace unos días en que una joven española, aunque de origen marroquí, y de religión musulmana, Najwa Mahla, decidió hace unos dos meses usar el hiyab. Pero en el Instituto donde cursaba sus estudios, no está permitido por el reglamento de régimen interno, que establece que en el interior del edificio no se permitirá el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza. La niña se empecina en llevarlo y el Instituto se ve obligado finalmente a apartarla de clase, después de haber convocado al Consejo Escolar, que se reafirma en la validez de las normas del centro. La mayoría de los alumnos y del Consejo Escolar no han estado nunca de acuerdo con el pulso que la niña ha mantenido con el Instituto, a pesar de que unas pocas alumnas se pusieran hiyab, o capuchas tapándose la cabeza, para apoyarla y solidarizarse con ella.

Mi opinión personal es que no se debe permitir el uso del hiyab en ningún centro público español por las siguientes razones:

– Creo que es de justicia que los inmigrantes se adapten a las normas y a las costumbres del país de acogida. Un multiculturalismo mal entendido podría aprobar el uso del hiyab en la escuela, pero ese multiculturalismo llevado a su extremo, daría cabida a situaciones absolutamente inaceptables y repugnantes en nuestro contexto, como la poligamia o la ablación del clítoris, por ejemplo. Además, en muchos casos (me viene a la mente Turquía en los últimos 20 años), el uso del hiyab se ha concebido como un símbolo de oposición a las costumbres occidentales. Y también por una cuestión de justa reciprocidad. En los países islámicos no se habría planteado ningún debate, cualquier mujer de cualquier religión, y de cualquier edad o condición, que no lleva el pañuelo sobre la cabeza, automáticamente se transforma en una cuestión de orden público que puede terminar en la cárcel.

– El hiyab es una señal de discriminación contra la mujer. Como ejemplo, un botón: el caso de Irán, que ha hecho del uso obligatorio del hiyab el símbolo del Islam más radical. Y es discriminatorio porque sólo afecta a las mujeres y se utiliza para denotar su sumisión. Los hombres musulmanes pueden y de hecho, en la mayoría de los casos así es, no utilizar nada sobre su cabeza; no denotan sumisión a nada ni a nadie.

– Y, finalmente; si vamos en la dirección de un Estado laico, dónde no se admite ningún símbolo religioso (dirección en la que parece ir el anteproyecto de Ley de Libertad Religiosa redactado por el PSOE), no tiene sentido quitar o prohibir los símbolos religiosos cristianos y permitir los símbolos de otras religiones. La propia Najwa Mahla ha afirmado lo que simboliza en términos religiosos el hiyab: llevar «hiyab» es «un acto de sumisión» a Dios y pase lo que pase, «seguiré llevándolo».

Por tanto, mi postura es clara, no a la utilización del hiyab; porque no debemos arroparnos en una actitud totalmente ingenua ante la libertad religiosa para favorecer la implantación de otros valores culturales y de otros sistemas de vida. Es por todo ello que nuestros valores culturales deben ser defendidos claramente. Gracias a ellos vivimos en sociedades libres, dónde mujeres y hombres tienen los mismos derechos. Y porque, históricamente, y por desgracia para ellos, no ha habido ningún estado en el mundo moderno en el que el Islam haya generado una sociedad medianamente próspera o medianamente libre. Es por eso por lo que tenemos que defender y conservar radicalmente nuestros valores si queremos tener la oportunidad de seguir siendo como somos.

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21, abril, 2010

Pobrecita…

Filed under: Gobierno — Schwan @ 11:19 am

La señora de Zapatero está triste y se siente enjaulada. Al menos eso ha dejado dicho por medio de sus amistades en “Vanity Fair”. Cuando busqué la revista y la leí, mi impresión fue aún más desoladora porque para mi que nuestra Sonsoles sufre en su papel de presidenta. Me resultó inevitable recordar a Amparo Illana, Ana Botella o a Carmen Romero, la “ex” de Felipe González. Qué diferencias, madre mía… en lo que hemos venido a quedar.

Parece ser que ir con cargo al presupuesto (que es como decir a nuestro cargo, naturalmente), a las rebajas en Londres no la alegra. Tampoco la alegra vestir diseños de Elena Benarroch (progre, naturalmente), o nadar en una piscina climatizada de dimensiones olímpicas. Está triste y no consigue regocijarse porque quizá le guste más prepararle la comida a sus niñas, pagar su hipoteca como cualquier hijo de vecino o ver cómo gaitas llega a final de mes (cosas muchísimo más emocionantes, naturalmente). Tampoco se solaza con esas entradas VIP para la Ópera de París, ni con los paseos melancólicos en los atardeceres del Sena (cualquiera de nosotros viajaría en clase turista y se lo pagaría a plazos, naturalmente), ni con los cafés que, cuando se siente más agobiada, se va tomar con sus amigos de León (tirando de escoltas y seguridad, naturalmente, a nuestro cargo).

La presidenta se siente enjaulada, como en una pajarera, en ese palacete llamado Moncloa que la aprisiona, que la recluye. No se imagina esta señora la de candidatas (yo misma), que echamos de menos vivir el día a día sin tener que ocuparnos de la cisterna que gotea, del recalo del vecino, de los niños del residente en el piso de arriba que molestan cantidad. Y aún más, sin tener que preocuparse de qué poner para comer, para cenar y qué preparar cuando viene alguna visita. Oye, y que si toco una campanita nadie me hace ni puñetero caso. Con la ilusión que eso me hace a mi.

Ya le dijo su esposo, en una confidencia que seguramente le salió de lo profundo del alma: Ni te imaginas, Sonsoles, la de cientos de miles de españoles que podrían ser presidentes del Gobierno. Transido de sinceridad, nuestro presidente reconoció que, para lo que él ha hecho, cualquiera podría haberlo hecho; incluso mejor. Una emocionante confesión que le abrió los ojos. Desde entonces, desde que fue capaz de reconocer que, para lo que hace su Zapatero, cualquiera sirve; sólo ansía volver a ser una señora de provincias.

Y es que, desde que es presidenta, sólo se siente mejor, casi libre, en Barcelona. Y yo, como el Barça es mes que un club, y sintiendo en lo profundo del alma los desasosiegos de Sonsoles he pensado una solución: ¿porqué el mes que un club no le organiza un partido benéfico para propiciar su vuelta a León? Ella sería enormemente feliz asistiendo al evento, pudiendo pasear a sus estilosas, distinguidas y elegantes niñas y, sobre todo, cogiendo el camino de vuelta hacia León del brazo de su querido marido. No sabe el Barça, Sonsoles y sus góticas lo agradecidos que les quedaríamos todos los españoles.

20, abril, 2010

La total frustración de Zapatero

Filed under: Gobierno — Schwan @ 3:02 pm

Hace unos días escribí que el fracaso de la constitucionalidad del Estatuto catalán es exclusivamente atribuible a Zapatero. En un alarde de irresponsabilidad y de ignorancia, José Luis Rodríguez Zapatero prometió a los socialistas catalanes pleno apoyo a su propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, textualmente dijo “apoyaré la reforma del Estatuto de Cataluña que apruebe el Parlamento de Cataluña”. Por tanto, el que ha puesto en un disparadero casi imposible al Tribunal Constitucional ha sido él, por haber dado el visto bueno a un proyecto de Estatuto inconstitucional por su inconsciencia o desconocimiento, tanto da.

Cuando Zapatero consigue ganar las elecciones de marzo de 2004, se encuentra con que lo prometido es deuda; pero se da cuenta de que no puede sacar adelante lo prometido porque escapa totalmente a su capacidad de maniobra. Sin embargo, como le apremian todos los partidos catalanistas con los que se había comprometido, y en lo que piensa que es una hábil maniobra; decide pactar el nuevo Estatuto con Artur Mas, a cambio de la retirada de Maragall. Y eso hace, con lo que el proyecto es llevado al Parlamento Catalán que lo aprueba. Aprueba algo totalmente inconstitucional y que, por tanto, escapa a sus atribuciones. Por poner un ejemplo, igualmente el Parlamento Catalán podría aprobar que compran el Palacio de Buckingham, sin tener ninguna competencia para ello. Cuando llega a las Cortes, Alfonso Guerra anuncia textualmente: “le vamos a pasar el cepillo”, y se jacta de haber hecho que ese proyecto no pase por encima de la Constitución.

Entonces se somete a referéndum y es aprobado, ante la escasa participación ciudadana, que no se fía de los redactores ni de que semejante engendro pudiera salir adelante. Y, por fin, mero trámite, sólo queda el Tribunal Constitucional, y Zapatero se las prometía felices porque en él, el bloque gubernamental es mayoritario, con lo que el voto de calidad de la presidenta María Emilia Casas pasa a ser decisivo. Pero entonces, un magistrado del grupo progresista, nombrado a propuesta de Zapatero, comienza a alejarse del bloque gubernamental. Fácil, leyó el proyecto de Estatuto y no se dejó amedrentar por aquél que lo nombró. La mayoría ya no está tan clara. Desde Moncloa, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega abronca a Maria Emilia Casas, la presidenta del Tribunal para que, en última instancia haga valer su voto de calidad y salga aprobado el Estatuto Catalán como sea. La última ponencia, que recorta en algo aquellos preceptos del Estatuto más claramente inconstitucionales, es derrotada por 6 a 4. El magistrado Aragón no se deja convencer y no ve nada clara la constitucionalidad después de las reformas.

Pero, las elecciones catalanas se van acercando. El tiempo apremia y Montilla y los socialistas catalanes se están poniendo muy nerviosos, lo que demuestra la desconfianza en sus propias fuerzas, pero es que ya Zapatero no vende para hacer recuperar algo de la deriva electoral. Sólo se apoyan en la vieja y trasnochada consigna “toda la culpa es del PP” que ya no se cree nadie. Y entonces, ¿qué hacen los socialistas? pues fácil, en lugar de dejar que el Tribunal Constitucional dictamine la inconstitucionalidad del Estatuto y forzar su retirada y una nueva redacción, que es lo que cualquiera con un mínimo sentido de la justicia haría; los socialistas han encontrado la solución perfecta. En el colmo de la cara dura, piden al PP que retire recurso del Estatuto y resuelva el “problema”. Su problema, el problema de Zapatero, que ha creado Zapatero y que ha concebido íntegramente en el colmo de su mayor simpleza y estupidez.

Cuando la realidad es que, Zapatero se ha estrellado frente a una de sus propias promesas.

17, abril, 2010

No todo está perdido

Filed under: Gobierno — Schwan @ 11:33 am

La verdad es que, cuando hace tan sólo unos días escribí una entrada sobre la sentencia que debe resolver el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Cataluña, no esperaba en absoluto la derrota de la ponencia presentada por la magistrada Pérez Vera. Suponía que después de todas las presiones políticas que, sin duda, están recibiendo los miembros del Tribunal por parte del Gobierno, que hasta ha aventurado fechas en que podría resolverse tal sentencia; la resolución se intuía próxima, y me temía que el resultado fuera en el sentido de digamos una más que generosa constitucionalidad del Estatuto.

Sin embargo, no todo está perdido. Aún queda una luz de esperanza en el sentido de la cordura y la lógica constitucional. Lo digo en el sentido de que después de casi cuatro años de deliberaciones, aún no hay una mayoría de magistrados que comulguen con las ruedas de molino estatutarias que quieren hacerles tragar tanto el gobierno de Zapatero como los partidos independentistas catalanes. Precisamente el nuevo ponente, Guillermo Jiménez, se adscribe claramente al sector mayoritario que impugna parte del Estatuto, lo que augura que el conflicto político con los gobernantes y diputados catalanes seguirá en pie. No es previsible, por otra parte, que la sentencia del TC vaya a estar lista antes de las elecciones catalanas, que preveo girarán de manera prácticamente exclusiva sobre el propio Estatuto y las consecuencias del futuro dictamen del Tribunal Constitucional.

La raíz del problema está en que el Gobierno ha estado presionando durante éstos cuatro años buscando como sea que el Tribunal dictamine como constitucional el texto que una noche Zapatero y los convergentes pergeñaron y más aún, que Zapatero prometió que no sería retocado en lo esencial. De ahí el broncazo en público con que la vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, obsequió a la presidenta de tan augusto Tribunal, María Emilia Casas. Incluso ayer mismo, en una vuelta de tuerca más, Montilla presionaba a PP y PSOE para que renovaran a los miembros del Tribunal Constitucional, supongo que con la única finalidad de colocar en él a magistrados favorables al Estatuto y evitar así que se declare su inconstitucionalidad.

Según todas las apariencias, la inconstitucionalidad del Estatuto está sentenciada. Ni siquiera ha podido utilizar su voto de calidad Maria Emilia Casas para desatascar la situación. Para cualquiera que se hubiera tomado la molestia de leerse el proyecto de Estatuto era evidente que éste es inconstitucional en la mayoría de sus preceptos y que si el Tribunal no ha dictaminado hace tiempo en ése sentido se debe únicamente a las presiones políticas del maquiavelito de Léon. De esta incapacidad del Constitucional se derivan dos conclusiones rápidamente, una negativa y es su incompetencia para sentenciar en plazo lo que se le ha demandado, porque ello conlleva que este Estatuto inconstitucional lleva aplicandose y teniendo efecto durante casi cuatro años. Pero también se deriva otra conclusión enormemente positiva, y es que hasta hoy, ha sabido resistir las presiones políticas.

16, abril, 2010

La traducción española de la situación griega

Filed under: Economía,Gobierno — Schwan @ 8:21 am

La situación en Grecia es tan extrema que los analistas ya dudan de que las ayudas del Fondo Monetario Internacional y de la Unión Europea puedan siquiera evitar la quiebra; de hecho, el coste de financiarse en el mercado de la deuda sigue siendo insostenible para las cuentas públicas helenas.

Hace algunos días, pude leer un artículo interesantísimo de Wolfang Münchau en el Financial Times (hay que registrarse para poder leerlo, es gratuito y merece la pena hacerlo), explicando las posibles vías de salvación para la situación griega, y recordando que la situación española es también límite. El problema es que, a pesar de todas las posibles soluciones, la previsión es que la deuda griega, así como la española, sigan aumentando en los próximos años. El toque de atención es inquietante para la situación española, porque el ratio deuda PIB español no es comparable con el de Grecia, incluso es más bajo que el alemán, pero el déficit público español dobla prácticamente al alemán y se acerca mucho al griego. No se trata, como dice Zapatero, de que nuestra deuda, en comparación con la helena, sea comparativamente baja, sino de que somos una nación sin capacidad para generar ingresos suficientes con los que amortizar nuestra deuda: casi cinco millones de parados, una economía en recesión, una clase política incapaz de tomar decisiones necesarias e impopulares y unos sindicatos irresponsables dispuestos a movilizarse únicamente para defender a Garzon.

En mi opinión personal, la aplicación de la economía keynesiana es la que ha llevado al fracaso estrepitoso y a la quiebra manifiesta de Grecia y las anunciadas de Portugal, Italia o España. Hace más de dos años, algunos (como Pizarro en el famoso debate contra Solbes) explicaba el objetivo que deberían seguir las finanzas públicas para alcanzar la recuperación económica: bajada de impuestos y reducción en todo lo posible del gasto público para poder así generar superávits. El excesivo endeudamiento sólo puede paliarse incrementando el ahorro, es decir, recortando el consumo privado y el público. Menos impuestos y menos gasto habrían permitido reducir la deuda pública y privada, colocando a nuestras sociedades en posición para volver a invertir y prosperar.

Creo que el gobierno de Zapatero no tiene toda la responsabilidad en la crisis española; pero sí tiene una gran responsabilidad. Empeñado en ganar las elecciones, negó la crisis, con lo que perdió un tiempo precioso de reacción, y ahora se ha puesto a gastar desaforadamente lo que no tiene para intentar que los efectos de la crisis no se noten. Es como si una familia se queda en paro y, automáticamente, incrementara al doble su gasto familiar. Es de locos. Habría que actuar rápidamente para flexibilizar mercados, sobre todo el laboral (creo que es el momento de hacerlo, ahora que los sindicatos están entretenidos con Garzón), habría que potenciar la formación, realizar una verdadera política de austeridad, intervenir en los bancos eficazmente para que inyecten liquidez y realizar una política real de apoyo a las empresas y al incremento de su productividad, ya que éstas son las que crean empleo.

En lugar de hacer todo eso, que generaría un gran malestar social, y que probablemente tendría como consecuencia la pérdida de las próximas elecciones, Zapatero y su orquesta están tocando el violín mientras el Titanic -nuestra España-, se hunde.

15, abril, 2010

El Estatut y las sentencias al gusto

Filed under: Ex-paña,Gobierno — Schwan @ 11:03 am

Asistimos con verdadera expectación, que nos dura ya tres años y ocho meses, a la decisión del Tribunal Constitucional acerca del estatuto catalán. No se matan en su trabajo los jueces del Tribunal Constitucional para dirimir algo tan fundamental. Imagino que la tardanza responde a presiones políticas, al no obtener una sentencia en el sentido deseado por el gobierno, que ya podemos todos imaginar cual es, siendo un estatuto pensado entre café y café una noche maratoniana entre Zapatero y los convergentes Artur Mas y Durán y Lleida. Por esa razón, Mas emplazó con un cierto tinte de amenaza a Zapatero, no hace mucho, a que el Estatut saliera “intacto” del Tribunal Constitucional.

La sentencia parece que está próxima, puesto que tanto Omnium Cultural como Esquerra Republicana han anunciado una movilización a la rebelión si no se deja “intacto” el Estatut, manifestándose en el mismo sentido que los convergentes antes citados. La realidad es que este Estatut, amparado y patrocinado por Zapatero no hay por donde cogerlo (como casi todo lo demás dónde nuestro prócer mete sus ignorantes narices), como muestra un botón: el Título III de este bodrio, en el que Cataluña se atribuye una de las competencias exclusivas del Estado, al determinar el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, como máxima instancia judicial en todos los ámbitos. ¿Se imaginan lo que esto supondría? En principio, la división en 17 poderes autonómicos judiciales, lo que choca frontalmente con lo dispuesto en el artículo 123.1 de la Constitución que otorga rango constitucional al Tribunal Supremo (al igual que las constituciones vigentes en Estados de nuestro entorno, como Francia, Italia o Alemania) y situándolo como el órgano superior de todos los órdenes, y poniendo un especial énfasis en la salvaguarda del principio de unidad jurisdiccional consagrado en el apartado quinto del art. 117, traduciéndose en la exigencia de una Ley Orgánica del Poder Judicial, un cuerpo único de jueces y magistrados y un órgano de gobierno único para el poder judicial. Es más, la Constitución, al referirse a los tribunales superiores de justicia de las comunidades autónomas, en su art. 152, hace la salvedad literal de sin perjuicio de la jurisdicción que corresponde al Tribunal Supremo. Pues nada, todas esas disposiciones de nuestra Constitución, y muchas más, el Estatut se las ha cargado de un plumazo, por obra y gracia de Zapatero y los Convergentes, con la cooperación necesaria de Esquerra y varios aplaudidores nacionalistas más.

Este que he expuesto anteriormente es uno de los aspectos que seguramente será modificado por el Tribunal Constitucional, en el sentido de optar claramente por el “principio de unidad jurisdiccional”. Otro aspecto que se comenta que será modificado es el famoso y comentado término “nación” que el Estatut se apropia para definir a Cataluña, y se dice que la sentencia del Tribunal Constitucional aclarará que, en términos constitucionales, la única nación que existe es España. Y eso sin entrar en el tema de que hay ciertos elementos de cohesión cultural del país, como es el uso del español, que deben ser garantizados por el Estado. Con estos recortes a la vista, el tira y afloja entre los miembros del Tribunal Constitucional será, de nuevo, de imposible resolución para este quinto y, de momento, último borrador. Pero hay una novedad, y es que en más de una ocasión, la presidenta del Tribunal Constitucional, Maria Emilia Casas, se ha opuesto a hacer uso de su voto de calidad como presidenta del mismo. Es obvio que el motivo es que resultaría desvergonzado y no muy edificante que, tras casi cuatro años de deliberaciones, el fallo del Estatut lo determinase una sola persona. Sin embargo, en el caso de que cinco de los magistrados se muestren a favor, y los otros cinco en contra, la presidenta hará uso de ese voto de calidad, que irá en el sentido que Zapatero y su gobierno ansían.

No hay que olvidar, sin embargo, que resulte lo que resulte de la deliberación del Tribunal Constitucional; son atribuibles a Zapatero, que alentó, redactó e irresponsablemente se comprometió a no mover ni una coma; los riesgos que corre nuestro sistema constitucional, por saltarse a la torera nuestro marco constitucional. No se puede poner en tela de juicio alegremente la unidad territorial del país y el mercado único. Tampoco se puede poner en cuestión la solidaridad básica de los españoles, la vertebración nacional o un sistema judicial común. Y todo ello lo ha hecho Zapatero para nuestra desgracia.

14, abril, 2010

Que no se olvide

Filed under: Gobierno — Schwan @ 2:42 pm

Como parece que, de imbéciles aún andábamos escasos, a pesar de manifestarse con ilusión en ese sentido sindicatos, rectores de universidades como la Complutense o ex-fiscales anticorrupción familiarizados con el poder, y que lo fueron de la dictadura de Franco, han salido algunos más para despejar dudas. Imbéciles que lo son de manera inaceptable; ya que, con sus histrionismos y declaraciones en el acto en apoyo de Garzón han puesto literalmente en cuestión las reglas básicas del Estado de Derecho. Tan patético y bochornoso fue el espectáculo que dieron; tan absolutamente sectario e intolerante, que Zapatero no ha tenido más remedio que, desde Nueva York, pedir a los suyos, de manera reiterada, respeto al poder judicial. Un poder judicial que son justamente “los suyos” , “los de Zapatero” los que lo están atacando y agrediendo.

Pues, para no dejar solos a éstos, para esta mañana, los artistas de la ZEJA, que, cómo no, también cobran del erario público como sus amigos sindicalistas, para hacer unas películas que nadie ve; han decidido encerrarse. Encerrarse, eso sí, de 10 de la mañana a 8 de la tarde, igualmente en apoyo del juez desquiciado. Los de siempre, los asalariados de la ZEJA, los miembros del “otro sindicato gubernamental”, como Pedro Almodóvar, José Sacristán, Pilar Bardem, Luis García Montero o Almudena Grandes anunciaron su intención de encerrarse ¡como no! en una Facultad de la Complutense. Vamos, en lo que viene siendo la propiedad particular y de disposición exclusiva del tal Berzosa; que da uso y utiliza las instalaciones públicas que pagamos todos como si del salón de su casa se tratara.

Unos “artistas” que, como ya dije hace tiempo, y en nada ha cambiado mi opinión, no se sabe de qué viven. Dije entonces, y lo mantengo; que algún periodista de investigación debería plantearse seriamente investigar de qué viven personajillos cuya actividad artística únicamente oscila entre el papel couché , las cutre-fiestas y la entrega de los premios Goya. Y de quién son las productoras, el gran negocio. Porque yo desconozco, sinceramente, la cuantía de las subvenciones, bicocas, subsidios y chollos que el gobierno de Zapatero les está regalando desde hace más de seis años.

Sin embargo, después de anunciar toda esta movilización, ningún artista se ha presentado a encerrarse. No creo que hayan meditado acerca de lo mucho que se ha pasado esta izquierda radical (ya dudo de que quede alguna que no lo sea), con un acto de apoyo a un presunto delincuente, un señor que debe ser juzgado de la misma forma que lo sería yo si hubiera cometido delitos comparables. ¡Ese es el fundamento del estado de derecho! Pero, como decía, no creo que se deba a una reflexión de todo lo que ello conlleva, ya que supondría un indicio de pensamiento independiente.

Aunque, no nos engañemos. Ha sido Zapatero y su gobierno los que han fomentado, impulsado y promovido esta campaña contra el Tribunal Supremo. Me extraña mucho que sean todos los que, siguiendo la correa de transmisión del PSOE, corren en ayuda del mismo: UGT y el mamporrero CCOO, el exfiscal franquista y socialista Jiménez Villarejo o el propio rector de la Complutense, Berzosa. Creo que todos ellos han contado con el beneplácito y la aquiescencia de Zapatero y su gobierno; como así se demuestra con la asistencia al acto de la Complutense de miembros del gobierno como el secretario de estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, y el embajador en misión especial para proyectos de la Unión Europea, Carlos Carnero. ¿Quizá es que Garzón tiene memoria histórica también y sabe mucho de los GAL y hay que protegerle cueste lo que cueste? ¿O, más sencillamente, es una maniobra tendente a extender una cortina de humo ante la inoperancia, la inacapacidad y la torpeza de este gobierno en cuestiones como el paro, la economía o el “Caso Faisán”?

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