El canto del cisne

13, Marzo, 2008

Mil millones de muertos

Guardado en: Ángel Esteban — Schwan @ 7:27 am

Este artículo de Ángel Esteban saldrá en el próximo número de la revista Volúmenes. Es espeluznante, porque nos pone ante una realidad muchas veces olvidada y la mayoría de las veces arrinconada. No gusta ésta realidad, y por ello se evita incluso hablar de ello. Molesta y desasosiega demasiado a nuestra adormilada conciencia. Pero hay que difundir todo lo referente a ésta masacre silenciosa. Es necesario e imprescindible para que, al menos, no seamos cómplices de éste genocidio horrible, monstruoso, siniestro y execrable.

De total actualidad hoy, en que hemos conocido un relato espantoso de lo ocurrido en las clínicas del llamado “doctor” Morín. Por favor, no dejéis de leerlo y difundidlo si podéis.

Mil millones de muertos

Dentro de unos cuantos siglos, el XX será recordado no por el gol de Maradona, ni por la ley de Memoria Histórica de ZP, ni por el culo de Jennifer López, ni siquiera por la bomba atómica, los seis millones de judíos asesinados por los nazis, el también holocausto armenio o los numerosísimos condenados a muerte por los presidentes norteamericanos, sino por el genocidio de mil millones de personas abortadas. Así de claro, así de bruto y así de espantoso. Todos sabemos que en muchas ocasiones, los niños son sacados de su madre con vida y descuartizados (pies, manos, cabeza, culo potencial de Jennifer y demás), sin derecho a funeral ni a hueco en cementerio, pero sí adosados a pingües beneficios de sus asesinos, que aprovechan algunas de sus vísceras para enriquecerse ilícitamente.

Hay un gordo seboso, rebosante de caspa, ateo y militante durante muchos años del Partido Comunista y del Socialista italiano, Giuliano Ferrara, que se ha dado cuenta de esta terrible realidad y ha pedido a la ONU una moratoria sobre el aborto, que está cosechando adeptos de todas las tendencias políticas e ideológicas en los cinco continentes. Hace poco vino a España y explicó su proyecto ante más de mil personas, en un acto en el que también participaron personalidades como Miguel Durán, el ciego de la ONCE y de Telecinco. El testimonio del primer invidente que ha dirigido una cadena de televisión fue determinante: Durán pidió un plus de autoridad moral a los discapacitados para manifestarse contra el aborto. Nació ciego y morirá ciego, y su discapacidad generó muchos problemas a su madre, pero él agradece a su progenitora haberle dado las herramientas oportunas para manejarse en la vida. Y, la verdad, no le ha ido nada mal, a juzgar por su actividad profesional. Durán añadió que una vez preguntó a su madre si en alguna ocasión pensó en abortarle, y ella le contestó que no, que cada vida tiene el mismo valor, aunque el diagnóstico prenatal parezca permitir seleccionar quién tiene derecho a vivir y quién no.

Pero lo más penoso es, a estas alturas, que todavía sea necesario defender lo obvio. ¿Qué sentido tiene que ZP y RJ manejen los gestos de tristeza en el funeral de la última víctima de la ETA, si vuelven la cara ante una realidad tan clamorosa?

Ángel Esteban.

Blog de WordPress.com.