Leo en El Confidencial que Zapatero prometió a la UE estudiar un plan de inmigración como el de Rajoy, y, sin embargo, cuando la propuesta la ha hecho Rajoy, desde todas las instancias del PSOE, con Zapatero a la cabeza, han salido en tromba para decir que son medidas “excluyentes, discriminatorias y rancias” y ha pedido disculpas a las mujeres inmigrantes por las supuestas “ofensas” de Rajoy al proponer la prohibición del uso del velo en todas las escuelas.

Lo más curioso es que, durante toda la precampaña electoral, el PSOE ha evitado siempre este debate, a pesar de ser uno de los temas que más preocupación e interés despiertan entre los ciudadanos, por la incidencia que, cada día más, tiene en la vida diaria de todos. Los socialistas no quieren hacer mención de éste tema; y, de hecho, no tienen ninguna propuesta sobre política inmigratoria para la próxima legislatura en su programa. Comprendo que no quieran hacer mención de ello, puesto que ha sido uno de los grandes fracasos de la legislatura, en la que el PSOE ha seguido una política sin pies ni cabeza, llena de imprevisión y errática. Pero, sin embargo, ayer mismo Zapatero consideraba que ésta ha sido una política estupenda, puesto que nos ha convertido en el país que más inmigrantes devuelve a sus países de origen.
Pero es que, en marzo de 2006, Zapatero, se comprometió a estudiar algo parecido a lo que ahora propone Rajoy, cuando España participó, junto a Gran Bretaña, Alemania, Italia, Francia y Polonia, en una cumbre informal para tratar sobre la posibilidad de introducir el llamado Contrato Europeo de Integración. Al PSOE, en el año 2006, no le pareció ni “racista” ni “xenófobo” sino que Zapatero se comprometió a analizar la propuesta dirigida a aquellos inmigrantes que quisieran convertirse en ciudadanos de la UE.
De hecho, varios países de la Unión Europea tienen establecidos diferentes exámenes del tipo que ha propuesto el PP:
- Francia tiene establecido un Contrato de Acogida e Integración que se tiene muy en cuenta en la concesión o denegación de permisos. La nueva Ley lo extiende incluso a los solicitantes del primer permiso. El Estado se compromete a fomentar la formación lingüística en francés, formación sobre la vida en Francia y sobre los valores de la sociedad francesa. El inmigrante se compromete a seguir los módulos propuestos de formación cívica y lingüística, y a participar a las evaluaciones previstas.
- Bélgica tiene un modelo bastante similar al francés.
- Holanda impone un examen previo de integración, no sólo para los que llegan sino también para los ya residentes. El examen se refiere a conocimiento de la lengua y a las costumbres y valores holandeses. Quien no lo supera no puede acceder a un permiso.
- En Reino Unido se puso en marcha a finales de 2005 el examen “Vida en el Reino Unido”, obligatorio en los procesos de concesión de la nacionalidad británica. Debe acertar en un 75% de las respuestas. Se puede hacer cuantas veces se necesite hasta aprobar.
Y yo me pregunto cómo es que, si al Gobierno le huele a xenofobia el proponer un contrato de integración, ¿a qué le huele expulsarlos a millares? ¿Porque en un caso es xenófobo y racista, y en el otro es algo que funciona bien? Y pienso además, que, el que los inmigrantes tengan que cumplir la normativa, incluído el Contrato de Integración propuesto por el PP; no es xenófobo ni racista; es, simplemente, un asunto de justicia y de igualdad.




